El vagabundo de Bolton
El anuncio no pudo ser más sorpresivo. Distraído y medio dormido, sólo pude escuchar a medias el comentario: "Borgetti se va al Bolton". Alcé la vista hacia el televisor y parpadeé varias veces antes de alcanzar a comprender la magnitud de la declaración de José Ramón Fernández, dicha con tono casual, sin emoción evidente.
No fue hasta avanzada la tarde que la noticia de la transferencia superó el estátus de rumor, tan común y ya poco interesante para los aficionados mexicanos, y se confirmó oficialmente, que todo el peso de la nota deportiva de la semana se dejó sentir: Jared Borgetti se va al Bolton inglés.
La euforia no se hizo esperar: la buena nueva corrió como reguero de pólvora, repetida con álgido entusiasmo y feliz incredulidad por todos los pregoneros televisivos, radiales y cibernéticos, deportivos o no. Reseñas, notas, reportajes de color: no cesaron de alabar y felicitar al espigado delantero, que parecía disfrutar su renovada fama y brillante futuro, a pesar de la molestia que significa el tener que repetir por enésima vez la respuesta a una pregunta hecha igual número de veces. No es que los futbolistas no estén acostumbrados.
Mientras en este lado del charco la llegada del primer mexicano a la Liga Premier es como abrir las puertas del cielo, en la isla la contratación no ha merecido muchas líneas; es más, no ha merecido ninguna. Al momento de escribir esto, la noticia ni siquiera ha aparecido en el sitio oficial del Bolton, y tampoco en la BBC.
Como quiera que sea, personalmente, es algo que me alegra sobremanera. No hay liga extranjera que disfrute más que la Liga Premier: qué mejor pretexto que éste para fomentar mi irregular ritual de sábado por la mañana; al mismo tiempo, toda la experiencia que indudablemente puede ganar Borgetti (a pesar de ser ya un viejo lobo de mar) le caerá de perlas a la Selección de cara al Mundial.
"¡Vete, Borgetti, vete!"
Franka Potente - Believe
No fue hasta avanzada la tarde que la noticia de la transferencia superó el estátus de rumor, tan común y ya poco interesante para los aficionados mexicanos, y se confirmó oficialmente, que todo el peso de la nota deportiva de la semana se dejó sentir: Jared Borgetti se va al Bolton inglés.
La euforia no se hizo esperar: la buena nueva corrió como reguero de pólvora, repetida con álgido entusiasmo y feliz incredulidad por todos los pregoneros televisivos, radiales y cibernéticos, deportivos o no. Reseñas, notas, reportajes de color: no cesaron de alabar y felicitar al espigado delantero, que parecía disfrutar su renovada fama y brillante futuro, a pesar de la molestia que significa el tener que repetir por enésima vez la respuesta a una pregunta hecha igual número de veces. No es que los futbolistas no estén acostumbrados.
Mientras en este lado del charco la llegada del primer mexicano a la Liga Premier es como abrir las puertas del cielo, en la isla la contratación no ha merecido muchas líneas; es más, no ha merecido ninguna. Al momento de escribir esto, la noticia ni siquiera ha aparecido en el sitio oficial del Bolton, y tampoco en la BBC.
Como quiera que sea, personalmente, es algo que me alegra sobremanera. No hay liga extranjera que disfrute más que la Liga Premier: qué mejor pretexto que éste para fomentar mi irregular ritual de sábado por la mañana; al mismo tiempo, toda la experiencia que indudablemente puede ganar Borgetti (a pesar de ser ya un viejo lobo de mar) le caerá de perlas a la Selección de cara al Mundial.
"¡Vete, Borgetti, vete!"
Franka Potente - Believe


1 Comments:
Está muy bien tu blog, compartimos la misma meta, espero estar en Alemania el próximo verano, también te invitó a visitar mi blog que también es nuevo.
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